viernes, 18 de noviembre de 2016

LAS IGLESIAS EN IQUITOS EN EL SIGLO XIX Y LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO XX.


De pequeño, recuerdo las conversaciones de mi abuela Francisca Soria Donayre con mi madre Zoila Bartra y mis tíos Cesar Pérez y Juan Rodríguez. De las muchas, recuerdo una en especial que siempre aguijoneo mi curiosidad: Los nichos bajo el piso y el túnel de la iglesia Matriz de Iquitos.

Pasaron los años y si bien las conversaciones de la abuela con los tíos tejían tramas escabrosos y cubiertos de misterio, tal vez muchos exagerados , la verdad es que la iglesia matriz de Iquitos conserva muchos detalles que los fieles y visitantes no reparan y tampoco observan , La verdad es que los nichos si existen y un muro de ladrillo parece tapiar una puerta. Los cadáveres de dos sacerdotes descansan en el umbral de la iglesia, el reloj conserva una particular historia, los cuadros…. Lean esta pequeña pinceladas , que aquel edifico es parte de la identidad arquitectónica de Iquitos y en la mayoría de las postales de presentación de nuestra ciudad siempre está presente , pero pocos conocen los retazos de su historia….

EL TUNCHI DEL TENIENTE CORONEL VAGABUNDEANDO POR EL DEL MALECÓN

En los archivos del Vicarito Apostólico de Iquitos, aún se conservan los envejecidos volúmenes de los registros bautismales que se practicaban en diversos lugares de la Amazonia peruana .En el más antiguo se encuentra una anotación de 1849 referido al bautismo de niño indígena cuyo padre se llama Custodio Luna y tienen de padrino a Francisco Zevallos


El acto bautismal es practicado por el cura doctrinero Silberio Mori, y lo realiza en la iglesia de “Santa María del pueblo de Iquitos”



En 1964, cuando el contingente de militares y empleados civiles enviados por el gobierno ,no los marinos que ya llegaban a Iquitos desde 1863, arriban a este pueblo, el responsable de dicho grupo es el gobernador Claudio Tomas Stevenson, quien fallecerá a los pocos días del arribo de la tropa
Sobre el particular, el secretario Francisco Fernández, en el texto “El Progreso del Apostadero de Iquitos” escribe:

“En Abril del 64 (1864) llegaron a Iquitos los jefes y oficiales del ejército Nombrados por el Supremo Gobierno para la columna de marina de Loreto, la que quedo organizado al mando del señor coronel Claudio Tomas Stevenson. Desgraciadamente y cuando todos nos halagábamos por lo sano de estos1ugares no obstante el fuerte clima y alimento insalubres, en menos de ocho días desaparece de entre nosotros , el caballero, buen amigo y digno jefe Claudio Stevenson , quien a pesar de la carencia absoluta de elementos, se hizo todo lo posible por salvado, rindiéndole después los honores conforme la ordenanza sepultándolo en la Iglesia por falta de un panteón en forma, del que carecemos hasta hoy por la negligencia de las autoridades políticas que hasta la fecha se han nombrado”

Si bien existía prohibición de sepultar en las iglesias, desde la época del virreinato, en la práctica continuaban realizando dichas exhumaciones al interior de los templos.

¿En qué lugar estaba ubicado la iglesia donde fue sepultado Claudio Tomas Stevenson, gobernador del distrito de Loreto y según algunos datos prefecto del de la provincia litoral de Loreto de 1861 a 1863?


1868,llega  a Iquitos Don Antonio Raimondi. El explorador describe Iquitos señalando la ubicación de algunos edificios en la década del 60 del siglo XIX

“la plaza principal es cuadrada y tiene por mi lado el río Amazonas, del que la divide un barranco de unos 30 pies de alto. Enfrente [del barranco] está la iglesia, que no se encuentra en relación con el progreso del lugar, y las oficinas del Estado para el despacho de la Comandancia General, Comisaría, etc. A la derecha, hay una buena casa con ancho corredor, perteneciente al actual Comandante General; a la izquierda otras casas de regular construcción, en una de las cuales se halla instalada, en una pieza espaciosa, la escuela de primeras letras. Casi al extremo de la población se halla la factoría del Estado…. (El Perú Itinerarios de viajes /Antonio Raimondi / versión literal de las libretas originales/pág. 390)

Fernández describió los edificios estatales en su texto (ya citado líneas arriba) publicado el mismo año de la llegada de Raimondi a Iquitos

Es ahí donde este señala que la Comandancia General, la Comisaria, el despacho del arsenal y la Columna de Marina, ocupan un solo edificio
En tanto la factoría está situada en el extremo sur a poca distancia del barranco, el mismo lugar que ocupa hoy los despachos del ejército.

Si lo escrito por Fernández lo relacionamos a las observaciones de Raimondi solo podemos concluir que el despacho de la Comandancia ya se encontraba en el sitio donde actualmente se encuentra los edificios de la Prefectura.
Si nos ceñimos a la descripción de Raimondi, dado que el despacho de la comandancia quedaba donde se encuentra actualmente el edificio de la prefectura , al lado se encontraba la iglesia ,esta había estado ubicada aproximadamente donde se encuentra el edificio de la Dirección Regional de Educación de Lorero.


Pudiera ser que en aquel lugar, estuvo ubicada la iglesia donde fue enterrado Stevenson. No es una afirmación excluyente, puesto que de no ser así, debería haber existido una iglesia antes de la construcción del apostadero entre lo que hoy son las calles Nauta y Morona .


En 1863, que es el año en que Fernández se encuentra en Iquitos, señala el funcionario estatal que “hay necesidad de una Iglesia o concluir la que hoy existe, porque como está inconclusa no inspira devoción; no tiene puertas ni ventanas… el piso es de la naturaleza, donde no se puede nadie rendir sin malograr el vestido; no hay retablo ni altar pequeño alguno, ni tampoco Santos, solo se le da el título de Iglesia por su parecida forma y haberla visto bendecir o bautizar: este Santo lugar se abre solo cuando hay bautismo y los Domingos por la mañana para la misa que lo dice el señor cura en un altar portátil formando de una mesa, un cristo y candeleros” ( Fernández “El Progreso del Apostadero de Iquitos / pág. 33)


Si la iglesia que nos habla Fernández fue concluida , entonces , el local de la Dirección Regional de Educación de Loreto, es el sitio donde se encuentra enterrado el Prefecto de la Provincia Litoral de Loreto, de no ser así , el polvo de sus huesos vagabundean en algún lugar entre la calle Nauta y la Morona.

En 1872, un incendio destruye la iglesia .El informe del subprefecto del Bajo Amazonas Enrique Pardo, señala:

“el 27 …se incendió de manera casual la casa de Juana Espinos , que estaba situada a una cuadra de distancia al norte de la población y como el aire soplase con fuerza de este punto , las chispas venían a caer al techo de la única iglesia que tenía Iquitos , la cual fue devorada por las llamas en menos de un cuarto de hora las Oficinas de la comandancia general de Marina ,mayoría de órdenes , comisaria ,capitanía de puerto y cuartel de la columna de Marina que se hallaban en la misma manzana fueron destruidos”


Tal parece que a raíz de este siniestro los vecinos de Iquitos construyeron una edificación de barro, quincha con sostenida horcones de huacapú, en los espacios actualmente ocupados por la segunda cuadra de “Napo” y la Plaza de Armas. La capilla continuaba con el nombre de “Santa María”






Sobre esta construcción, Cesar Lequerica, en un artículo escrito para el álbum recordatorio de la llegada de los sacerdotes agustinos a Iquitos, relata:


“La iglesia era espaciosa , de paredones de barro , piso de ladrillos y techo de tejas, allí las mujeres católicas que no tenían reclinatorio en el templo acudían a los actos religiosos portando sendas y lujosas alfombras para posar las rodillas ante el altar (” Misiones Agustinianas pág. 143)


Esta iglesia, aparece en el plano elaborado por Enrique Espinar en 1886, año en que se concluyó según Samanez y Ocampo (Surcando el Amazonas entre Para e Iquitos pág. 48). Hildebrando Fuentes señalaba que fue reedificada por el prefecto Benjamín Medida, autoridad de 1883 a 1886, aunque en diciembre de 1886 , su construcción estaba a medias pues “necesita toda clase de trabajos: cambiar columnas de soporte por ser muy delgadas por otras más sólidas y resistentes a los dos techos ,separar tijerales y maderaje del techo ( Archí MPM 1886/ Tafur pág. 58) .Esta edificación fue demolida durante la prefectura de Hildebrando fuentes en 1905.(Larraburre Correa tomo XVI pág. 453-454)

El control del local de la iglesia fue parte de las desavenencias entre los sacerdotes Agustinos que llegan en 1901 y los curas doctrineros que ya se encontraban desde muchos años en los poblados de la amazonia, pero ese tema es de otro momento

En 1902, el agustino Pedro Pratt remite una carta a la Srta. Eva María de Piérola, secretaria de la Obra de la Fe en el Oriente, donde señalaba que el párroco Pedro Correa le hizo entrega de las llaves, pero a los pocos días quería que le devuelvan las llaves y al no acceder a la solicitud, Correa puso un candado en la puerta

Aquel mismo año, Prat en una carta dirigida al P Eustasio Esteban: “acabo de saber que tratan de derribar la iglesia los del municipio so pretexto de que está situada en el centro de la plaza…” (Monumenta Agustiniana: Tomo I pág. 487)

El 13 de marzo de 1905 Paulino Díaz, en carta dirigida al Monseñor Alejandro Bavona , delegado apostólico en Lima , señalaba que la iglesia había sido destruida por completo y se disponían a hacer un jardín donde antes estuvo la iglesia ...Ignoro en absoluto el destino dado a los materiales de la iglesia destruida” (ídem tomo II pág. 246)


Los motivos para que Pratt se exprese de esta manera es que el 16 de agosto de 1902 el concejal Barreto había presentado una noción para demoler la iglesia.


“[que]solo después de muchos nociones y rechazos el 19 de noviembre de 1904 el Dr. Lanatta "dijo que era muy urgente clausurar en el día la Iglesia para evitar cualquiera desgracia que pudiera suceder, hasta preparar la Capilla provisional, para su completa demolición,en la misma fecha el Prefecto D. Hildebrando Fuentes emanó un oficio, "diciendo que es conveniente que se proceda en el día a la demolición de la Iglesia, para enseguida dar comienzo al trabajo del parque"; pero sólo el 5 de enero de 1905 salió un segundo oficio de dicho Prefecto, informando que había ordenado la demolición de la Iglesia. El 12 de enero de 1905 se autorizó el gasto del arreglo de la nueva Capilla provisional (ídem Tomo II pág. 246)


En 1907, Nuevamente Pratt, comenta que corren rumores que “en esta ciudad…hay 60,000 soles del gobierno y 20,000 de la Junta Departamental para la construcción de una iglesia, pero Dios sabe cuándo comenzaran estos trabajos” (Ídem Tomo II pág. 425)
El 3 de diciembre de 1907, el consejo municipal de Iquitos dictamina que ante el “expediente iniciado ante la prefectura, solicitando que se designe un terreno para la Iglesia Matriz de este puerto; en cuyo dictamen se prueba que se diga a la prefectura que, según el plano de la población, en la calle putumayo existe un terreno reservado para dicho fin” (Ídem Tomo II pág. 425 / nota: 27)

No tenemos documentos si el terreno a que se refieren, es el ofrecido entre la calle Putumayo y Próspero, que en 1905 fue negado por el municipio. Cesar Lequerica, dice que está referido a la actual ubicación: Putumayo con Arica. (Misiones agustinas pág. 14) y el sacerdote Silvino Treceño, comenta que en 1907 Paulino Díaz consiguió un terreno que es el mismo que hoy ocupa la iglesia (Kanatari 23 de febrero de 1992)



Algo habrán construido los sacerdotes ese tiempo , pues en 1909 , Paulino Díaz comentaba que en Iquitos hay “ necesidad de la erección de un templo católico en donde se pueda instruir en la religión a los fieles y tributar culto al supremo hacedor. En la actualidad sirve de iglesia provisional un local desmantelado y antihigiénico, ni digno de la majestad a que está dedicado. Los agustinos tienen un pequeño local alquilado en la calle Pastaza (hoy sargento Lores), destinado a capilla publica (Ídem Tomo II pág. 548)



Paulino Díaz, era el prefecto Apostólico y será quien coloque la primera piedra del Templo en las fiestas patrias de 1911, Patrocinaba esta edificación la junta Departamental. En la entrada de la iglesia, a la mano izquierda, arriba de la tumba del padre Sotero Redondo, se encuentra una pequeña vitrina donde, está la paleta o badilejo de plata usada en dicha ceremonia



Comenta Silvino que se comenzó a construir la iglesia con limosnas del pueblo .Por desavenencias y acuerdos entre administradores y contratistas se suspendieron las obras (Silvino Kanatari artículo citado)








Sera tal vez este el motivo que en mayo de 1914 el padre Agustino Miguel San Román , comentaba “ [Iquitos] de lo que carece es de iglesia , que no la tiene ni chiquita ni grande …que casi nadie piensa en la construcción de un templo no se preocupan de lo invisible , porque no produce plata “ (ídem tomo II pág. 495)

Lequerica comenta que el costo inicial era de 30,000 libras peruanas de oro, pero como la ejecución demando esfuerzos y largos años, ese costo sobrepaso en algunos miles más de libras de oro (Misiones Agustinianas pág. 144)

El asunto es que, después de más de ocho años de trabajo, el 16 de marzo de 1919, el templo fue inaugurado siendo prefecto apostólico el padre Sotero Redondo. Faltaba para entonces la torre y otros detalles. Se puso como titular a San juan bautista, cuya imagen fue trasladada de la capilla de los padres agustinos a la iglesia matriz el 28 de julio de 1928
En 1923, a iniciativa de Tomas Rojas, miembro de la Juna del progreso local, se da inicio a la construcción de la torre, aceras, incrementado y blanqueo de sus paredes bajo la dirección del constructor José Altamira y Motta, que culmino en 1924





Cauper señala que “En 1925, el doctor Héctor Cárdenas presidente de la junta de obras locales, entrego al alcalde de Iquitos Emilio Strassberger el reloj público que se instaló en la Torre impartió la bendición del acto Fray Sotero Redondo y Herrero, quien para el efecto, ascendió hasta la cúpula de la torre. El reloj adquirido en Alemana costo 434 libras peruanas oro ,5 soles y 93 centavos, suma que se reunió por erogación entre los comerciantes y el pueblo de Iquitos. La construcción de la torre corrió a cargo de don José Altamira y Motta y la instalación del reloj de don Camilo Dellepiane, técnico italiano (Archivo Cauper: biblioteca amazónica)



La estructura de funcionamiento de este reloj fue cambiado posteriormente, manteniendo la carcasa. Sus piezas se guardan en la casa de los padres, adyacente a la iglesia matriz
Para 1944 es nombrado Cuasi párroco de la iglesia matriz el sacerdote Avencio Villarejo, y vicarios cooperadores los PP Anselmo Sandi y Silvino Treceño, el monseñor era García Pulgar y el párroco Jesús García. El Padre Villarejo encabezo el proceso de restauración, ampliación y nuevos arreglos de la Iglesia.





                            Barrilejo de plata con el que se coloco la primera piedra


Los planos fueron confeccionados por el técnico municipal ingeniero Emilio Vela Larrea, hijo de don Otoniel vela, ensanchándose 158 metros cuadrados, además que se construyeron la sacristía, depósito de objetos de culto, capilla el señor de los milagros , despacho y salón parroquial (Misiones agustinianas pág. 145)










                        Consagración de la Iglesia.

El 29 de agosto 1947 fue consagrada la Iglesia por Monseñor José García Pulgar. Asistieron los Padres Agustinos y los Padres Franciscanos canadienses, PP. Reynaldo Contois y Emilio Turgión.







Las reliquias(fragmentos de restos) fueron llevadas al altar mayor en procesión por el P. Avencio Villarejo. Cuasi párroco de la Iglesia, y el P. Fernando Calle, director del Colegio San Agustín.

Las reliquias son de los mártires Victoriano Leto. Bonosio, Teófila, Benedicta y Alicia. Las depositaron en teca o cajita metálica traída de España; fue lacrada después de depositar en ella un pergamino donde Monseñor José García Pulgar firmaba que el 29 de Agosto 1947 consagro la Iglesia. La caja así lacrada, se depositó en un sepulcro chico, que fue tapado con una piedra de mármol y encementadas con la misma paleta o barilejo que el P. Paulino Díaz empleo al poner y bendecir la primera piedra en el año 1911. Esta paleta la guardo Monseñor José García como cosa histórica en el Museo del Vicariato.





El sacerdote Silvino Treceño, escribe una detallada descripción de los cambios y renovaciones artísticas que se hicieron en la iglesia:

“La Iglesia Matriz tiene murales en su bóveda y 18 magníficos vitrales a colores que dan al recinto un bello y sugerente aspecto.
El tríptico mural que sirve de fondo al altar mayor ha sido pintado por César Calvo de Araujo y es una alegoría devolución religiosa de Iquitos debido a la influencia de la Santísima Virgen bajo advocación de Santa María de Iquitos que aparece en el panel central flotando sobre la Amazonía frente a la silueta de la torre de la Iglesia Matriz que emerge de la Selva.
El panel de la derecha representa al misionero jesuita que entro por primera vez al río Nanay a fundar el pueblo de Santa María de Iquitos.
En el panel de la izquierda se retrata el momento culminante de la consagración de esta parroquia que en un principio se llamó Santa María de Iquitos. En este panel notamos que el artista ha querido perennizar en el mural algunos rostros de personas conocidas, distinguiéndose en el ángulo inferior el retrato de Sr. Ricardo Cavero Egusquiza.
En la bóveda a partir del altar mayor, hacia el coro está reflejada en síntesis la vida de la Santísima Virgen María.
Los cinco primeros cuadros fueron pintados por la Srta. Aida Young. En el primero se ha hecho una copia de la famosa Inmaculada de Murillo; el segundo, pintado con la cooperación del Sr. Ernest Van Bernigsen representa el misterio de la Anunciación de María; el tercero es una copia de Moite, sobre el tema del Nacimiento del Niño Jesús; el cuarto es una copia de la Sagrada Familia del genial Murillo; el quinto cuadro representa la muerte de San José.

El sexto cuadro ha sido pintado por el R. P. Edilberto Valles de la Orden Agustina y representan la Crucifixión y es una copia del famoso cuadro de Glotzle ejecutado por la Srta. Young.
El octavo cuadro, pintado por el señor Américo Pinasco, es una copia del cuadro de Van Eyck denominado “El descendimiento de la Cruz”.
El noveno representa la Coronación de la Virgen y fue pintado por la Srta. Youg.
El panel mural de la pared del fondo corresponde al pintor César Calvo de Araujo y representa la Protección Universal de la Virgen María.
El cuadro de Santa Cecilia en el Coro lo pinto el P. Edilberto Valles.
La decoración lateral de bóveda, empezando del altar mayor por el lado de la Epístola, tiene pintado los siguientes escudos:

De Monseñor José García Pulgar, Vicario Apostólico en ese tiempo: el Escudo Peruano: el de la Orden de San Agustín cuyos esforzados hijos han levantado esta Iglesia; el del Pontífice Pio XII; el de la Acción Católica Peruana; el de la Apostolado de la Oración; el Escudo de las Hijas de María, el de España y el del Primado del Perú Monseñor Guevara, Cardenal de la Iglesia.
Al lado del Evangelio se han dibujado diferentes motivos alegóricos a la liturgia de la Iglesia. Todos pintados por el pintor, maestro y decorador Ernest Vant Bernigsen, de nacionalidad holandesa. (KANATARI 26 DE FEBRERO DE 1992)






Hay que agregar que los el piso de concreto y mosaico fueron traídos de la Casa Rosselló de Lima; son 18 los ventanales de vitraux con diversas imágenes.


También don Cesar Lequerica ensaya una descripción de las obras de arte y sus autores:

“las más destacadas son las de ornato o embellecimiento interior del templo, en las que han colaborado desinteresadamente distinguidos artistas nacionales y extranjeros. Así, en la parte superior de la pared en que se levanta el altar mayor, figura un tríptico pintado al óleo por César Calvo de Araujo y que representa a la izquierda una concentración religiosa al celebrarse el 25" aniversario de la Cofradía de las Hijas de María, al centro la Virgen María en simbólica aparición sobre las aguas del río Amazonas frente a Iquitos y a la derecha el primer Misionero Agustino al llegar a un paraje del río Napo con una imagen de la Madre del Buen Consejo, Patrona de las Misiones Agustinianas.
En la cúpula o artesonado qua se ha extendido en toda la longitud del templo, se han pintado al óleo nueve plafones que muestran alegorías religiosas. Debidas al pincel de Aida Young, las que representan la Virgen María, la Anunciación de la Virgen, el Nacimiento de Cristo en Belén, la Sagrada Familia (Jesús en el templo de Jerusalén), la muerte de San José y la Virgen en el Calvario, frente al crucificado. Pintados por el Padre Edilberto Valles, el cuadro del encuentro de Jesús con su Madre en la Vía Doloroso y captadas por el pintor Américo Pinasco, las imágenes de la Virgen Dolo-rosa teniendo en brazos a su Hijo y la Coronación de la Virgen María. Todas estas pinturas son copias de famosos maestros clásicos.
También en las paredes laterales del edificio figuran dieciocho ventanales con Junas vitrificadas con variadas imágenes policromadas entre las que sobresalen las de advocaciones y santos Agustinianos. Estos ventanales fueron donados por diversas instituciones y particulares, según se indica al pie de los mismos.
El pulpito de hermoso estilo ojival ha sido construido por el ebanista Manuel Bernuy Ortiz y la ornamentación y pintura de las columnas del templo estuvo a cargo del decorador Ernesto Berninger. (Misiones agustinianas PAG 156)




                                                                          ALGUNAS                                                                             NOVEDADES ANTIGUAS                                              DE LA IGLESIA EN LA                                                                               ACTUALIDAD

EL RELOJ DE LA TORRE






La maquinaria antigua se guarda en el mismo espacio de las muestras de arte indígena.
Una particularidad de este reloj es que el numero 4 no está escrita en la conocida nominación romana: IV sino con las 4 líneas verticales IIII. En Iquitos, esta particularidad genero rumores de supuestas venganzas del constructor del reloj ante el atraso del pago.
La realidad de esta numeración tiene diversas explicaciones
IV corresponde a las dos primeras letras de Júpiter, (IVPITER en latín), el dios romano, su uso, por tanto, no era apropiado.
IV es más difícil de leer con la inclinación en la esfera del reloj.
Luis XIV, rey de Francia, prefería IIII sobre IV, por lo que ordenó a sus relojeros producir relojes con IIII en lugar de IV, instituyendo una costumbre que perdura.
IIII fue preferido por los romanos en la antigüedad.
El conjunto de cuatro caracteres IIII crea una simetría visual con su opuesto en la esfera VIII, cosa que el IV no logra.



Una historia generadas en torno a esta numeración relata que un relojero suizo entregó un reloj que su soberano le había encargado, pero cometió el error de representar el número 4 como IIII y no usando el IV. El monarca, indignado, hizo ejecutar al desafortunado artesano, y desde ese momento, a modo de protesta y homenaje, todos sus colegas comenzaron a usar el IIII en vez de IV. Sin embargo debemos conocer que el sistema numérico de los romanos fue derivado, según investigaciones arqueológicas, del utilizado por los etruscos, una civilización que habitó Italia entre los siglos VII y IV antes de Cristo. Los romanos utilizaron este sistema, que se basaba en el método aditivo. I y I eran II, V y II eran VII, y II y II eran IIII. El número para 40 era XXXX y el nueve era representado como VIIII. Con el tiempo, los romanos empezaron a utilizar el método sustractivo, en el que un número anterior resta su cantidad a la siguiente. Así, en lugar de escribir 9 como la suma de 5 y 4 (VIIII) se escribió como la resta de 10 menos 1 (IX). La ventaja de este método era que acortaba la notación de los números, pues se usaban menos símbolos. De esta forma el número IIII pasó a ser IV.
En la actualidad solo la carcasa del reloj se deja mostrar.

                      DOS SEPULCROS

Al ingresar, a la mano izquierda se encuentra la tumba del padre Sotero Redondo que al fallecer fue sepultado en el Mausoleo de la familia Morey y fue trasladado a la Iglesia matriz en 1955, fue Vicario Apostólico de Iquitos
A la mano derecha está la tumba del P José García Pulgar, en agosto de 1941 fue nombrado Vicario apostólico de Iquitos. Por su vocación a la investigación de la naturaleza, constituyo El museo amazónico misional, algunas piezas aún se mantienen en la casa parroquial. García Pulgar, falleció en Lima pero en cumplimiento de sus deseos sus restos fueron trasladados a Iquitos el 4 de febrero de 1954





                          LOS NICHOS DE LA IGLESIA.




















Parecen que fueron construidos para alberga algunas osamentas, pero después fue abandonado.
Existe una puerta tapiada


                        DESCRIPCIÓN ARQUITECTÓNICA:


Templo de estilo neogótico de una solo pieza. Se han pintado en el artesonado que se ha extendido en toda la longitud del templo 9 plafones que muestran alegorías religiosas debidas al pincel de Aida Young de Calvo, Américo Pinasco y Padre Edilberto Valles. En el altar mayor figura un tríptico pintado al óleo por César Calvo de Araujo. Tiene dieciocho ventanales laterales con vitros de imágenes policromadas. El pulpito de estilo ojival ha sido construido por el ebanista Manuel Bernuy Ortiz y la ornamentación y pintura de las columnas y paredes por Ernesto Berninger. (Kanatari 600)

(FOTOS ARCHIVO BIBLIOTECA AMAZÓNICA Y ARCHIVO DEL GRUPO HISTORIA AMAZÓNICA Y DEBATE MARXISTA)